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LA PLAZA GODOY

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Vivía en Florida una mujer a quien la gente del barrio llamaba doña Normita. Tenía ochenta y ocho años. Una tarde de primavera se encontraba soñando despierta, sentada en un banco de la plaza Godoy. Soñaba con imágenes del pasado, mientras alimentaba a las palomas.   Había querido casarse. Había querido tener un bebé. Había querido tantas cosas que la vida no le había permitido tener, que una amarga desazón se apoderaba de su alma cada vez que pensaba en éstas, y su rostro se volvía más arrugado y más gris y más viejo, y sus hombros temblaban casi imperceptiblemente, y sus manos manchadas perdían la fuerza y reposaban inmóviles sobre el regazo de su vestido azul.   Pero las palomas, alborotadas, pedían y pedían, y doña Normita, arrancada de aquel ensueño, reaccionaba, convirtiendo el pan en miguitas y arrojándoselas.   Fue esa misma tarde de primavera que don Alfonso decidió sacar a Roscoe, su pequeño caniche, a dar una vuelta por la plaza Godoy. ...

LA MISMA COSA

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Carmen está en busca de un lugar donde derramar eso que le sale de la boca. Sin temor, porque no hay nada que temer -¿quién lo podría negar?-, es sólo muerte. Carmen tiene un ojo rojo, de conejo, con una forma recortada que significa el cielo. Una traba en la lengua, una tara en la mente, una tarea pendiente. Un problema: está muy sola. Y esto implica, casi siempre, muchas cosas… Todas malas, en general. El alma de la fábrica tiembla como gelatina: son las máquinas que funcionan sin descanso. Carmen fue operaria allí diez años atrás. Entraba a trabajar de noche y salía también de noche, y recién ahora es capaz de recordar aquella época sin ponerse a llorar. Ahora sonríe. El sótano marrón de su casa siempre está a oscuras. Las siluetas y las sombras bailan sobre la pared cuando los faroles de algún auto que pasa por la callecita de enfrente iluminan súbitamente el interior. Es su lugar preferido en toda la casa, allí duerme, de hecho, y a veces imagina que una luz se asemeja a u...

AMOR CAGADO

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En mi vida hay locxs. ¿Me vas a decir que en la tuya no? Estos locxs, pobres, me invitan a fiestas a las que de ningún modo iré. ¿Sabés por qué? Porque estoy acá sentada junto a la ventana, con el teléfono en la mano, esperando tu respuesta: ¿Me amás? Sí o no. Es sencillo. Respondé de una vez. Estoy sola de este lado del mundo y te extraño al punto que me siento morir , te digo. La vida es una mierda si no estás conmigo , te digo. Tenés miedo… Está bien. Yo también, agrego porque seguís callado. Estoy cansada de las noches sin luna, de los carteles que alumbran carmesí la carne, sí, semi-vacía, semi-vestida; estoy cansada de las firmas, de los sellos y de las figuritas repetidas; de los remitos, de las facturas, hasta de mí. Estoy Triste, con mayúscula. ¿Vos me amás? Sí o no. Es sencillo. Respondé… Cualesquiera sean las palabras correctas, sea cual fuere la razón de ser de este amor secreto, no lo veo de la forma en que lo ves, no me parece que sea pecado, ¿acaso te ave...

LXS INMORALISTAS

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Ahí van lxs inmoralistas. ¡Son lxs inmoralistas! Ahí van. Alegando su indiscutible perfección ideológica, enarbolando la bandera de la superioridad inmoral, pero maquillada de humilde, por supuesto, con gesto de verdad absoluta. Su soberbio dogma es totalmente falso, mas en esta oportunidad les cederé una victoria, perdonándolxs, pues a mí también me molesta lo antinatural de ciertos esquemas que discuten. Y, además, porque está muy oscuro aquí , cuando debería ser de día… E l cielo se encuentra completamente cubierto, como si la desnudez del sol se tratase de una vil impudicia, mientras la luz inartificial de las estrellas destaca acusadoramente la frase grabada en el escudo que lucen las banderas de lxs inmoralistas:  SE PUEDE TODO MENOS JUZGAR Lo leo tan rápido que me como la Z y pienso: ¡así por lo menos habría algo de honestidad! Me pregunto si debería dejar de sentirme y actuar como si estuviese dentro de una película.  Y luego me respondo: no, mejor no. ...

NO

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No te engañes, no te excedas, no te sobre exijas, no te desampares, no te tires a chanta. Esa soy yo dándome consejos a medida que me voy despertando, me siento en la cama, bostezo, me estiro, meto los pies en las pantuflas, me paro (me cuesta), bostezo otra vez, voy al baño, me miro al espejo y me digo: no te engañes, no te excedas, no te sobre exijas, no te desampares, no te tires a chanta. Será un día largo. Después de desayunar, me siento a escribir. Comienzo un nuevo capítulo con las siguientes palabras: “¡Que el nombre de este libro sea NO, porque no es no y este libro porta en su interior la misma oscuridad que palpita tras las puertas que han permanecido cerradas por siglos!”  No me gusta para nada. Me levanto frustrada y me pongo a limpiar la casa. Por la noche me arreglo y me voy a una fiesta.  Bailo y bebo en demasía y, por desgracia, en cierto momento cae mi ex.  No te engañes, no te excedas, no te sobre exijas, no te desampares, no te tires a chanta,...

LA TERCERA VEZ

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Admin1234 vive sola desde hace tres años que se cumplen justamente hoy, seis de marzo de 2075. Es el clon de una chica llamada Brillitos que murió tiempo atrás. Suele entretenerse imaginando en qué se parecerá a ella y en qué no. Suena el timbre y se ilumina la luz roja, ha llegado el encargo: compró por correo un Robot Sensible. Abre el empaque y comprueba que, por fortuna, ya viene armado. El aviso indicaba que el robot podía diseñarse a medida. Lo mira: es igual. Ojea impaciente el holo-manual y de inmediato prueba los distintos modos. Varias horas después, el hambre y el sueño la obligan a caer en la cuenta del tiempo transcurrido y llega decepcionada a una conclusión: el robot nunca podrá demostrarle con actos ese  te amo  que brota de sus labios de plástico. No como él lo hacía, por lo menos. Admin1234 termina de masticar un bocadillo escueto y sale a dar una vuelta. Últimamente, la gente en la calle es poca. Eso le gusta y le disgusta a la vez. Se pregunta si B...

HERMINIO, EL POBRE NIÑO, Y LAURA PAULA EN EL AULA

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Herminio está incómodo. Por eso, según dice, es que no puede hacer la prueba. La maestra lo interroga para saber qué es exactamente lo que le pasa, pero él sólo repite sin cesar que está muy incómodo, y solloza. Tal vez tiene ganas de ir al baño, o por dentro es anciano y se siente cansado. Tal vez extraña mucho a alguien y le avergüenza admitirlo. Tal vez no gusta de las nenas sino de los varones y no sabe cómo decirlo. La cuestión es que Herminio da mil vueltas para no llegar a ningún lado y la maestra empieza a preguntarse por qué eligió esta profesión tan ingrata, y balbucea improperios contra su alumno. El reloj marca un montón de minutos durante los cuales Herminio sigue sin querer hacer la prueba y la maestra comienza a sentir cómo el fuego de la ira recorre su interior. La autora de este relato considera que esto está completamente justificado, dadas las circunstancias. La clase, sin embargo, aparenta estar bajo control. El resto de lxs alumnxs resuelve la prueba en silen...